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Nuestra Patrona

Inmaculada de Murillo

La Inmaculada Concepción. Patrona de la Infantería Española

El 8 de diciembre se celebra la festividad de la Inmaculada Concepción de María, Patrona de España y de la Infantería Española.

Esta devoción que profesa el infante español por la Inmaculada Concepción no viene de ahora sino que tiene sus antecedentes en los Tercios Españoles…sigue leyendo.

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La BRIDOT V

La Brigada de Defensa Operativa del Territorio V con sede en Zaragoza fue una de las nueve Unidades Operativas del Ejército de Tierra que se crearon con motivo de la reorganización de las Fuerzas Armadas  de 1965 mediante la Instrucción General 165/142 de 10 de julio, de reorganización del Ejército de Tierra, y la Ley 85/65, de 16 de julio, de Modernización de las Fuerzas Armadas.

Fuerzas de la Defensa Operativa del Territorio (DOT) dependían directamente del capitán general de las Región Militar correspondiente y tenían como funciones principales la defensa de costas y fronteras, las acciones contra núcleos hostiles, la reducción y captura de guerrilleros, la defensa permanente de zonas y puntos estratégicos de la Región, la implantación de medidas de extrema seguridad y urgencia, la contención de disturbios y manifestaciones tumultuosas de extrema gravedad y el facilitar la movilización y encuadramiento de unidades en caso de necesidad.

Esta disposición operativa de debía a la amenaza existente, en aquellos momentos, de las fuerzas del Pacto de Varsovia dentro de la situación de guerra fría entre las potencias occidentales y que otorgaban a las DOT la resistencia y defensa del territorio nacional mediante acciones de articulación de movimientos guerrilleros que hiciesen frente a las fuerzas enemigas. Por este motivo cada DOT disponía de dos Compañías de Operaciones Especiales (COE,s) y de ahí les viene el apelativo de “guerrilleros”.

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Cía. de PLM en el Patio de Armas del RI 12. 1985

Las Fuerzas DOT  estaban abastecidas por las llamadas Unidades Regionales: Grupos Regionales de Intendencia y Sanidad; Compañías Regionales de Automovilismo, Bases de Parque y Talleres de Automovilismo y Compañía Regional de Transmisiones.  Estas Unidades Regionales formarían, en caso de necesidad, la base logística de una nueva Gran Unidad de implantación regional.

En tiempo de paz, las unidades DOT estaban a un 40% ó 50% de sus efectivos, excepto las Unidades de las Comandancias Generales de Ceuta y Melilla y el Sector del Sahara, que tenían sus plantillas cubiertas.

Respecto al armamento y material, la Ley 65/85 supuso una gran innovación en cuanto de establecieron las bases y las asignaciones económicas para planes de adquisición y renovación de armamento y material a largo plazo, ya que la Ley preveía que los mismos se desarrollasen en un plazo máximo de no más de 16 años.

Se adecuaron Planes para la fabricación nacional de armamento ligero, se adquirió artillería autopropulsada y se compra la patente, para la fabricación en España del cañón AA Bofors de 40/70, se realiza la cofabricación del carro de combate francés AMX-30, se produce el diseño y fabricación del vehículo blindado de ruedas para el transporte de infantería (BMR) y el de reconocimiento de Caballería (VEC), se diseña y fabrica el sistema AA ligero de concepción nacional (el Merota terrestre) y se sustituye de forma progresiva el parque de vehículos tácticos de origen norteamericano, por otros de fabricación nacional  como los Land Rover 88 y 109 y los Pegaso 3045 y 3055.

Existía en el territorio nacional una BRIDOT en cada región militar, mandada por un general de Brigada al que asesoraba un Cuartel General y cuya ubicación no siempre coincide con la cabecera de la Región. La composición de las BRIDOT era similar en todas ellas, siendo la de la BRIDOT  V aragonesa la siguiente:

1 General de Brigada con su Cuartel General ubicado en Zaragoza.

3 Regimientos de Infantería con un batallón en armas y otro en cuadro:

  • Regimiento de Infantería  Las Navas  nº 12 en Zaragoza.
  • Regimiento de Infantería  Barbastro  nº 43 en Barbastro (Huesca).
  • Regimiento de Infantería  Tarifa  nº 44 en Huesca. (Era un PLMM reducida)

1 Batallón Mixto de Ingenieros V con 1 Compañía de Transmisiones y 1 Compañía de Zapadores.

1 Grupo Ligero de Caballería. (GLC V).

1 Agrupación Mixta de Encuadramiento (AME V).

2 Compañías de Operaciones Especiales (COE,s):

  • Compañía de Operaciones Especiales nº 51. Zaragoza. Adscrita al Regimiento Las Navas nº 12.
  • Compañía de Operaciones Especiales nº 52. Basbastro (Huesca). Adscrita al Regimiento Barbastro nº 43.

1 Regimiento de Artillería de Campaña con 1 Grupo de obuses de 105/25mm en armas y otro de cañones de 122/46mm en Parque, (RACA n.° 20), en Zaragoza.

En total unos 3000 hombres, con un total de 300 vehículos de diversos tipo.

COE 51 1ª secc R_85

1ª Sección de la COE 51. R/85

Los Batallones de Infantería (de Las Navas 12 y del Barbastro 43) se organizaban de la siguiente manera:

  • Organización:
    • PLM de Mando
    • Cía. de Destinos
    • Cía. de PLM
    • 3 Cías. de Fusiles
    • Cía. de Operaciones Especiales
  • Armamento:
    • 9 Morteros ligeros de 60mm
    • 3 Morteros pesados de 120mm.
    • 3 C.S.R. de 106mm
    • 3 Lanzadores de proyectiles filodirigidos
    • 20 Ametralladoras ligeras
    • 9 Ametralladoras medias
  • Vehículos:
    • 40 CLTT ¼
    • 18 CL de 1 Tn
    • 13 CL de 3 Tns

Los Grupos Ligeros de Caballería se componían de una Sección de Carros de Combate Ligeros.

En un Camión de la 1ª Cia,

GMC de procedencia norteamericana

El Batallón Mixto de Ingenieros, tenía 4 CL TT volquetes en la Cía. de Zapadores  y la Cía. de Transmisiones disponía de aparatos SCR-522, AN/GGCR-9 y MK-II, que le permitían mantener enlaces entre PC,s Avanzado, Retrasado y otro Móvil. Pudiendo establece enlace aéreo con el SCR-552, una red de mando con los AN/GGCR-9 o MK-II, o una red de información con los MK-II

bridot5.th

Escudo de brazo de la BRIDOT V

La BRIDOT V, es fiel a la tradición aragonesa y en su Escudo de Armas que conserva escudo del antiguo Cuerpo de Ejército de Aragón, con sus atributos típicamente regionales: la Cruz de San Jorge y León rampante.

En 1986, con la nueva reestructuración del ejército, la BRIDOT V desaparece y con ella sus unidades más emblemáticas.

HÉROES DE LAS NAVAS. Joaquín Tourné y Pérez-Seoane

1er. Teniente del Batallón de Cazadores de Las Navas nº 10, muerto en el Barranco del Lobo en julio de 1909.

1er. Teniente del Batallón de Cazadores de Las Navas nº 10, muerto en el Barranco del Lobo en julio de 1909.

Con Joaquín Tourné se cierra el capítulo dedicado a los héroes de las Navas, los tres pertenecieron al Batallón de Cazadores de Las Navas nº 10 y encontraron la misma suerte en el mismo lugar en el Barranco del Lobo cerca del Gurugú.

El joven héroe de veintitrés años nació en Toledo el 18 de octubre de 1886, y era hijo del coronel de Estado Mayor don Manuel Tourné Esbroy y doña Inés Pérez-Seoane Herrera.

No había cumplido aún los diecisiete años y el 10 de agosto de 1903 ingresaba en la Academia de Infantería, donde el 22 de octubre de 1905 juraba fidelidad a la bandera y el 10 de julio de 1906 salía promovido a segundo teniente. Tres días después tenía su primer destino en el Regimiento de Frontera de Palma, al que no se llegó a incorporar por causar alta antes en el Batallón de Cazadores de las Navas nº 10, en cuya sala de banderas se presentaba el 1 de agosto, y queda prestando los monótonos servicios de la guarnición madrileña hasta su primer ejercicio táctico, que realiza encuadrado en la compañía especial que en 1907 actúa ante el rey Alfonso XIII, con motivo de la visita del príncipe de Hohenzoller, en cuyo honor se realiza el ejercicio, por el que el teniente Tourné recibe la felicitación de ambos. El 10 de octubre toma parte con su batallón en las maniobras militares de Valdemoro (Madrid).

Durante el año 1908 apenas se altera la regularidad de su vida de guarnición por su destacamento en Ocaña con la primera compañía, desde el 22 de enero hasta el 23 de abril en que vuelve a embarcar en ferrocarril para incorporarse de nuevo a su Batallón en Alcalá de Henares, y luego otra vez en Madrid, desde el 20 de enero de 1909. La monotonía de la guarnición madrileña apenas la altera su ascenso a primer teniente, el 13 de julio de 1909, no menos grato por esperado, pues se han cumplido los tres años de antigüedad en el primer empleo.

Una semana después le llega su último traslado. Su vida militar entrará en la fase más activa. Destinado su Batallón a reforzar las tropas de Melilla, el 22 de julio sale por ferrocarril y el día 23 se embarca en el «Alfonso XII» rumbo a Melilla, a donde llegan al día siguiente y quedan acampados en las inmediaciones de la plaza. Tocaba a su fin una carrera sencilla, cuyo remate heroico iba a engrandecerla. A los tres días queda encuadrado su Batallón en la columna del general Pintos. Su bautismo de fuego lo es también de sangre y de heroísmo, porque aquel mismo día muere gloriosamente en el combate sostenido con los moros en las lomas bajas del Gurugú.

Según el relato de los hechos, después de haber sido muertos o heridos los dos jefes de su batallón, así como el capitán de su compañía y la mayor parte de los demás oficiales, logró reunir y hacer avanzar, sin más ayuda e impulso que su propio espíritu, a 30 ó 40 hombres que, sugestionados por su iniciativa, le siguieron y tomaron briosamente la posición más avanzada que se llegó a ocupar, defendida por un enemigo muy superior en número, perdiendo las dos terceras partes de su tropa, sin que le hiciera vacilar el estar herido en una pierna. Ya tomada la posición, recibió una segunda herida que, poco después, le ocasionó la muerte.

Por aquella actuación, primera y última, al frente de su tropa, se le concedió el ascenso póstumo a capitán de Infantería, con la antigüedad de la fecha de su muerte, y, más tarde, la Cruz Laureada de San Fernando, que se le otorgaba por real orden de 2 de marzo de 1911. Seis años escasos de vida militar, pero con un final ejemplar. Sus restos se encuentran enterrados en el Panteón de Margallo, en Melilla.

Su padre, el coronel de Estado Mayor Manuel Tourné Esbry, instituyó en 1911 dos premios anuales con la mitad de la pensión correspondiente a la Laureada de su hijo, uno para sargentos, de 296 pesetas y otro para cabos y soldados, de 200 pesetas.

HÉROES DE LAS NAVAS. Eduardo López -Nuño Moreno

Nació en la Nochebuena de 1863. Era granadino, hijo del comandante don José  López-Nuño Agoneta y doña Eduarda Moreno Morales. A los dieciséis años ingresó en la Academia General Militar, el 28 de agosto de 1880. Salió el 9 de julio de 1884, promovido a alférez y destinado al Batallón de Cazadores de Manila n.o 20. En su hoja de servicios constaba su estatura, más bien bajo, 1,675; “traduce el francés” y “mucho” en todas las conceptuaciones militares.

Campaña de Melilla de 1909

Campaña de Melilla en 1909

Llevaba casi un año siendo abanderado de su Batallón cuando ascendió a teniente el 14 de noviembre de 1887, con el mismo destino. Exactamente un  año más  tarde celebraba su boda con una señorita santoñesa, Teresa López Mateos y Linares.

Su nuevo destino fue el Batallón de Puerto Rico n.o 19, con el que embarcó en Cádiz el 24 de noviembre de 1895, recién incorporado, y el 9 de diciembre desembarcaba en Cienfuegos. En Santi Spiritu se encuadraba el Batallón en la 3.a Media Brigada de la 2.a División del 2.° Cuerpo de Ejército. Mandaba la columna el coronel don Enrique Legrosa. Inmediatamente entra en operaciones y sus acciones de guerra son incontables. En 1896 se distingue en los combates de La Guía y Plazaola, ganando en ellos la cruz roja del Mérito Militar. El 12 de febrero asciende a capitán. Los nombres exóticos jalonan su campaña: La Morenita y Mi Rosa, Potrero Arango, La Chirigota y Lomas del Navío. En abril está en la provincia de Pinar del Río y lucha contra los hombres de Perico Delgado en Lomas del Rubí; en mayo, con la columna del coronel Francés, en el Ingenio Manolita y Loma del Vigía, y destaca su actuación, el 30 de agosto, en Tamaulipas y San José, donde gana otra cruz roja del Mérito Militar.

En Muriel se incorpora a fin de año a las fuerzas del general Weyler, y nuevamente obtiene la cruz roja en los encuentros de Sabana Maíz, Loma del Retiro y Hoyo Colorado, el 28 de diciembre. Por dos veces está encuadrado en la Media Brigada de Pintos; en julio de 1897, con la columna del teniente coronel Grana, consigue la cuarta cruz roja del Mérito Militar, en Quemaditos Nuevos, Ramón Alto, Sibalabó y los Montes del Arriero. Más tarde, con la Brigada del coronel Tovar, combate en Sierra Guisa y gana allí la cruz de María Cristina.

En abril de 1898 regresa a la Península con cuatro meses de licencia y reside en Madrid, destinado en el Regimiento León 38. Allí le llega el ascenso a comandante por méritos de guerra contraídos el año anterior en la apertura, rehabilitación y fortificación del río Canto. El 22 de agosto del 99 se presentaba en Leganés, destinado al Batallón de Las Navas. La guerra ruso-japonesa obligaba a tomar precauciones militares, y el 26 de junio de 1904 salía el comandante López- Nuño, con el Batallón de Las Navas, rumbo a Mahón, donde en Villa San Carlos se incorpora como segundo jefe.

Su hoja de servicios hace constar que, de 1899 a 1905, el comandante López-Nuño ha sido jefe de conferencias de oficiales e inspector de academias de tropa, con resultados muy eficaces. El 22 de julio de 1909 sale con el Batallón a Málaga, y allí embarca en el “Alfonso XII” rumbo a Melilla, a donde llegan el 24, quedando acampados en sus inmediaciones. Tres días después encuentra la muerte en las lomas bajas del Gurugú, siendo segundo jefe del Batallón de Las Navas, con veintinueve años apretados de servicios, con incontables acciones de armas en Cuba y una tan sólo en África.

Recibió orden de su jefe, el Tcol. Palacios, de atacar una posición enemiga fuertemente organizada, orden que cumplió cargando sobre la misma al frente de su tropas con entusiasmo y serenidad. Muerto el Teniente Coronel, tomó el mando  del Batallón y prosiguió el avance, no obstante ser herido gravemente en el pecho y a  pesar de lo cual continuó alentando a sus fuerzas y avanzando con ellas en la línea de
fuego hasta que murió de un segundo balazo en la frente.

Se premió su heroísmo con el ascenso póstumo a teniente coronel y más tarde con la Cruz Laureada, concedida por orden de 27 de diciembre de 1912.

HÉROES DE LAS NAVAS. Tomás Palacios Rodríguez

Nació en Santoña (Santander) el 21 de diciembre de 1856, siendo sus padres don Romualdo Palacios, teniente general de Infantería, y doña Casandra Rodríguez Pumarejo. Como gracia especial, por ser cadete guardiamarina, es alférez de Infantería el 1.° de septiembre de 1873, siendo nombrado ayudante de campo del mariscal don Romualdo Palacios, . segundo cabo de la isla de Cuba, no llegando a incorporarse al ser nombrado su padre capitán general de Valencia.

Durante la guerra carlista, en comisión activa de servicios, alcanza por méritos de guerra el ascenso a teniente, el 25 de noviembre de 1873. Las Provincias Vascongadas, los distritos de Aragón, Extremadura, Granada y Madrid conocen su paso como ayudante de su padre, tomando parte en numerosas operaciones, siendo distinguido y destacando en las acciones de guerra de San Pedro Abanto y Peñalampa, por las que ascendió por méritos a capitán en 1874.

Continuando con su padre, interviene en El Maestrazgo y en el sitio de Bilbao, y desde finales de 1874 pasa por diversos regimientos de la Península hasta noviembre de 1895.

Destinado a Cuba por sorteo, fue allí ayudante del general don Luis María de Pando, interviniendo en las operaciones de Filipinas, María del Pilar, Curro, Ramón de la Yagua, Contería, Josefina y Jamaica. Permanece en operaciones en Cuba hasta mayo de 1896; es comandante militar de Santa

María del Rosario; jefe del batallón incorporado a la columna de operaciones del general don Sixto Ríos, y, por último, actúa en la formación del Batallón de Voluntarios de Pando.

Regresa a la Península en mayo de 1896, donde contrae matrimonio con doña Encarnación Schmid. La suerte le envía de nuevo a Cuba en 1897, pero la enfermedad le impide incorporarse, pasando a la Dirección General de la Guardia Civil. En 1900 ascendió a teniente coronel y continuó en la Dirección General de la Guardia Civil hasta su disolución, pasando posteriormente a Leganés, donde primero mandó el 2.° Batallón del Regimiento de Infantería del Rey y más tarde el Regimiento.

Con la primera Brigada de Cazadores, sale en 1909 su Batallón de Las Navas con destino a Melilla. Guarnece el fuerte de Camellos hasta el 27 de julio, que sale a combatir en el Barranco del Lobo, donde muere al frente del Batallón, por lo que se le concede el ascenso póstumo a coronel por méritos de guerra y luego la Cruz Laureada de San Fernando, según orden de 29 de mayo de 1913.

Letra del Himno del Regimiento

Las Navas no vuelve la espalda jamás.

Su norma es la lucha, su ley avanzar.

Más el peligro es, más valeroso está.

 

El fuego enemigo no quiebra su fe,

La muerte sus filas no logra romper,

Es en el combatir, fuerte sereno y fiel.

 

En África supo hallar laurel que reverdeció

Luchando sin descansar en el campo del honor;

Ansioso en el combatir venció a la morisca grey

Dispuesto siempre a todo por la Patria y por el rey.

 

Valientes de las Navas: la victoria nos espera;

El color de la bandera nuestra sangre enrojeció,

en la punta del cuchillo brilla siempre la victoria

y es el campo de la gloria el de nuestro Batallón.

¡Venced! Gritad, mientras nos quede un fusil:

Las Navas no vuelve la espalda jamás, antes morir.

 

Avanzar sin temor donde arrecie el enemigo

Que es la gloria mayor el desprecio del peligro,

Al llegar a teñir el cuchillo en sangre extraña

Sabremos dar un ¡VIVA España!

Que es el aliento del batallón ¡Del Batallón!

Los Tercios de Texas

Fusilero de los Tercios de Texas. 1808

Los Tercios españoles de Texas fueron creados por la Real Orden de 6 de Agosto de 1804 para reforzar las tropas españolas en el Virreinato de Nueva España (actual Texas), ante la llegada de los colonos de los nuevos Estados Unidos y la anexión, por parte de éstos, de La Luisiana en 1803, según el Tratado de París.
Pero, debido a la situación en la Península y en la Europa Napoleónica, las tropas de los Tercios de Texas no llegaron a trasladarse a tierras americanas. En 1805, tras los desastres navales de San Vicente y Trafalgar, España pierde el dominio naval que había ostentado lo que, en la práctica, la imposibilita para navegar libremente entre Europa y América. A esto se unen motivos de índole política que llevó a que en 1808 siguieran estando aún en la península estos Tercios, cuya estructura era de cuatro batallones de infantería y cuatro escuadrones de caballería. Los batallones estaban compuestos por cuatro compañías cada uno y los escuadrones por tres, estando previsto completarlos a su llegada a América con personal autóctono de Nueva España.
Los Tercios de Infantería se encontraban repartidos por la provincia de Cádiz esperando el embarque cuando les sorprende el inicio de la Guerra de la Independencia, por lo que se incorporan inmediatamente al ejército de Andalucía al mando del teniente general don Francisco Javier Castaños Aragorri. Los de caballería, por el cotrario, se dedican mientras a patrullar la sierra entre Extremadura y La Mancha, para luchar contra los bandoleros, contra los contrabandistas o contra los franceses.
El personal de infantería reunido en un solo batallón, al mando de don Melchor de La Concha, se integra en la división del mariscal de campo don Antonio Malet Lignereull, Marqués de Coupigny, con un total de 436 hombres. Para tomar parte en combate son destacados a la vanguardia, al mando del brigadier don Francisco Venegas. Participan en la acción de Mengíbar el 16 de Julio, continúan hacia Bailén en su enfrentamiento contra los franceses.
En Bailén son colocados en vanguardia, en el collado de La Cruz Blanca, donde, ante el primer ataque francés, a las tres de la madrugada del 19 de Julio de 1808, se ven obligados a retroceder a los cerros llamados Zumacar Grande y Zumacar Chico, a la derecha del camino y del ala derecha española. Al amanecer de día 20 pasan a segunda línea, formados en columna, y estando sólo flanqueados a su derecha por el Regimiento de Órdenes Militares, a excepción de su Tercer Batallón, que se encontraba ubicado en el ala izquierda, en segunda línea. Delante de ellos se coloca una batería de seis piezas de artillería del calibre 8, en tres secciones de a dos al mando del capitán de artillería don Tomás Ximénez. A la izquierda de la batería se ubica el Primero de Voluntarios de Granada y tras ellos el Regimiento de Infantería de línea de La Reina, quedando estos últimos a la izquierda de los texanos.
La artillería española empieza su lucha contra la francesa, saliendo victoriosa gracias a la profesionalidad y técnica de sus componentes y por la diferencia de calibre. Lo mismo ocurre con los enfrentamientos nocturnos de ambas caballerías, chasseurs a cheval y caballería de Farnesio.
Fusilero del Tercio de Texas. 1808
Los franceses del 1º Batallón de la 4ª Legión de Reserva son conscientes de la imposibilidad de flanquear la línea española sin refuerzos, por lo que empiezan a acumular efectivos. Se incorporan la brigada Chabert al completo, la de caballería de Dupré y al menos cuatro piezas de la vanguardia y seis del grueso, la brigada Schramn con la de caballería de Privé, y por último, la brigada de Pannetier que completó el despliegue francés sobre las ocho de la mañana.
Los españoles a las cinco de la mañana habían ocupado el Haza Walona con el Regimiento de Infantería de línea de Jaén, la 2ª Compañía de Zapadores y un piquete de 30 a 70 jinetes del Regimiento de Caballería de España.
La 4ª Legión de Reserva vuelve al ataque sobre el Haza Walona, pero es rechazada por dos Compañías de Granaderos del Regimiento Jaén, que aumenta considerablemente la moral de las fuerzas españolas.
Reorganizados y con ayuda del 4º Suizo, la 4ª Legión de Reserva vuelve al ataque en columna, con apoyo de seis piezas ligeras y de la caballería a los flancos. Tras este nuevo fracaso, la brigada de caballería de Privé pasa al ataque, formada por el 1º Regimiento provisional de Dragones y detrás el 2º, cerrando el ala derecha el Escuadrón de Coraceros, siendo respectivamente 350, 500 y 150 sables, en total 1.000. Cruzan el monte bajo, llegan a la cima y cargan. A pesar de un inusual fuego de fusilería, por lo nutrido, alcanzan y destrozan a los batallones del Regimiento Jaén, capturándoles dos banderas. El coronel de Regimiento Jaén, don Antonio Moya, muerte al frente de su unidad, al igual que muchos de sus hombres. La compañía de zapadores debe retroceder al Cerrajón.
La brigada francesa de caballería pesada consigue derrotar totalmente al ala izquierda española, a cambio de perder su cohesión y el impulso, lo que, ante una reacción, que no contraataque, de un piquete de caballería de línea de España, trompeta incluido, deciden su retirada al ver que se les vienen encima el Regimiento de los Suizos de Reding nº 3, el Regimiento de Reding nº 2 y el Regimiento de Preux nº 6, con el apoyo del Regimiento de Infantería de la Reina.
A partir de ese momento la acción se vuelve hacia el otro flanco y hacia el centro y como prueba de ello en el parte de bajas al final de la batalla, los Tercios de Texas tienen dos heridos y trece extraviados —desertores o fugados—, lo que indica que no se vieron envueltos dentro del mayor fragor de la batalla.
Después de Bailén, el 10 de agosto, fueron desdoblados como Regimientos de Infantería Ligera, denominados 1º de Cazadores de Bailén, y 2º de Cazadores de Las Navas de Tolosa. Ambos, con la idea de completarlos hasta 1.200 hombres con recluta local. El 1º de Cazadores de Bailén estará el 14 de septiembre en Granada con un único batallón de seis compañías completasal mando del coronel don Francisco Pierrat.
El 29 de octubre se les vuelve a dividir en dos partes, la primera estará en la 4ª División La Peña, y la 2ª en la 3ª División Carvajal. La primera llega a Madrid el 2 de noviembre en su avance hacia el norte, llegando a Tarazona el 23 de noviembre y a Calatayud el 25; participarán en la acción de Santa Cruz de la Zarza (Toledo) el 3 de diciembre, debiendo retroceder por la provincia de Cuenca hostigados por las fuerzas francesas: el 7 de enero de 1809 pasarán por la capital, combatiendo el 12 de enero en Tribaldos y el 13 en Uclés, donde unos son muertos y otros prisioneros, como su propio coronel. Los pocos que quedan huyen a La Mancha llegando el 1 de marzo a Granátula, donde son incorporados al Regimiento de Infantería de Línea de Murcia.
En cuanto a la Caballería, no interviene en la campaña de Bailén, por encontrarse vigilando la frontera de Andalucía con Portugal y en tareas de inspección en Sierra Morena, contra bandoleros y patibularios. Tras esta campaña se unen al general Castaños en su lento avance hacia el norte. A esta unidad de caballería se la denomina con frecuencia como Cazadores de Caballería de Sevilla, debido a su lugar de acuartelamiento al iniciarse la guerra. El mando lo ostenta el sargento mayor don Juan Espinosa, procedente de los Tercios de Texas.
A su llegada a Navarra, combaten el 23 de noviembre en Tudela junto a la División Grimarest. Retroceden, combatiendo el 29 de noviembre en Bubierca, aunque un piquete de 22 hombres llega hasta Zaragoza y se integra en la Reunión de Caballería. El grueso del Tercio sigue en el sur, llegando el 5 de diciembre a Santorcaz y el 6 a Villarejo de Salvanés, en la provincia de Madrid, pasando por las tierras conquenses de Tórtola el 8 y el 12 por Cuenca capital.
El 12 de enero de 1809 se encuentran en Villarrubio (Cuenca) situados en el ala izquierda de la División Venegas frente a Uclés, población en la que, al día siguiente, se produce una cruenta batalla en la que presentan a 168 hombres y 131 caballos. Tras la derrota se retiran hasta llegar el día 24 a Chinchilla, en la provincia de Albacete.
El 23 de febrero se encuentran luchando en Ciudad Real; el 26 y el 27 de marzo están bajo el mando del general Urbina, conde de Cartaojal, quien poco después es sustituido por Venegas. En su recorrido hacia Extremadura pasan por Sevilla participando en el avance anglo-español contra el mariscal Víctor. Estarán presentes en el primer encuentro en Calera y Chozas (Toledo), haciendo retroceder a la brigada ligera de caballería francesa. Los días 27 y 28, luchan en la batalla de Talavera, encuadrados en la 1ª División de caballería Henestrosa. Al fracasar la campaña, permanecen en Extremadura, aunque combaten otra vez en Talavera y en Alcolea (Toledo).
Debido a la derrota de Ocaña y la posterior invasión de Andalucía, nuestros jinetes deben retroceder con la División Alburquerque, llegando a Cádiz y salvando a la ciudad in extremis.
El 15 de agosto siguen en Cádiz encuadrados en la División de caballería Whittinghan, contando con 426 hombres y 203 caballos, siguiendo el resto del año en la misma población.
En marzo de 1811 combaten en Plasenzuela (Cáceres) con unos 100 caballos, teniendo destacado un escuadrón en la brigada Peene-Villemeur. El 16 de mayo combate en La Albuera (Badajoz).
Se desconocen sus pasos hasta el 14 de septiembre en que son derrotados en Montijo (Badajoz) y ya en 1812 se encuentran en depósito del 5º ejército, conservando su nombre de Cazadores a Caballo de Sevilla. Siguen en depósito hasta que finalmente en 1815 llegan a Venezuela como Cazadores a Caballo del Rey.