Archivo para 27 diciembre 2011

Vino español

Durante un vino en el Regimiento

Esta foto es de un popular “vino español” en el Regimiento, pero no puedo precisar ni la fecha ni el motivo, así que si alguno lo recuerda que lo diga para ir actualizando todas las fotografías.

En ella se aprecia al Sargento Broto, al Sargento Gorgas (de espaldas), al Sargento Baile, al Sargento Caballero (entre estos dos), al Sargento Chaparro y al Sargento Guerrero.

Foto proporcionada por el Capitán Caballero

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Maniobras

Maniobras de la 1ª Cía. en Santa Cruz de Grío

Aquí os pongo una fotografía de unas maniobras de compañía aislada de la 1ª Compañía en Santa Cruz de Grío en la que aparecen los Sargentos Arroyo y Ortega después de comer no el plano en la mano………no sabemos para qué…jajaja. Lo que no se es la fecha si alguno la recuerda que lo diga.

Foto proporcionada por el Comandante Ortega

Letra del Himno del Regimiento

Las Navas no vuelve la espalda jamás.

Su norma es la lucha, su ley avanzar.

Más el peligro es, más valeroso está.

 

El fuego enemigo no quiebra su fe,

La muerte sus filas no logra romper,

Es en el combatir, fuerte sereno y fiel.

 

En África supo hallar laurel que reverdeció

Luchando sin descansar en el campo del honor;

Ansioso en el combatir venció a la morisca grey

Dispuesto siempre a todo por la Patria y por el rey.

 

Valientes de las Navas: la victoria nos espera;

El color de la bandera nuestra sangre enrojeció,

en la punta del cuchillo brilla siempre la victoria

y es el campo de la gloria el de nuestro Batallón.

¡Venced! Gritad, mientras nos quede un fusil:

Las Navas no vuelve la espalda jamás, antes morir.

 

Avanzar sin temor donde arrecie el enemigo

Que es la gloria mayor el desprecio del peligro,

Al llegar a teñir el cuchillo en sangre extraña

Sabremos dar un ¡VIVA España!

Que es el aliento del batallón ¡Del Batallón!

Los Sargentos de la 1ª Cía.

Sargentos de la 1ª Cía.

Esta foto es de  los Sargentos de la 1ª Compañía durante un “descansillo” en las guerrillas celebradas en la zona de Mas de las Matas (Teruel) durante el otoño de 1984.

De izquierda a derecha: Sargento Arroyo, Sargento Ortega, Sargento Igea, Sargento Ramos (con la cabeza cortada), Sargento Soria y Sargento Pueyo.

Foto proporcionada por el Capitán Pueyo

Último acto del RI Las Navas 12

Acto de despedida del RI Las Navas 12

Este es el último acto que se realizó como tal en el Regimiento Las navas 12, un atardecer de no olvidar. El banderín que está de espaldas es el Sargento 1º más antiguo Alfredo Cabrero.

Carta del coronel Lacalle

La carta que se reproduce a continuación es la que envió el coronel Lacalle, jefe del regimiento, a los protagonistas del acto, dice lo siguiente:

«Amigo Cabrero. Como recuerdo del acto solemne de la entrega de la Bandera, de cuya vistosidad y solemnidad fuiste tú gran protagonista, Te envío con afecto esta foto. Tu coronel».

Foto proporcionada por el Subteniente Cabrero

Entrega de premios

Entrega de trofeos

Entrega de Trofeos de los Campeonatos deportivos en el Regimiento
Foto proporcionada por el Subteniente  Cabrero

Los Tercios de Texas

Fusilero de los Tercios de Texas. 1808

Los Tercios españoles de Texas fueron creados por la Real Orden de 6 de Agosto de 1804 para reforzar las tropas españolas en el Virreinato de Nueva España (actual Texas), ante la llegada de los colonos de los nuevos Estados Unidos y la anexión, por parte de éstos, de La Luisiana en 1803, según el Tratado de París.
Pero, debido a la situación en la Península y en la Europa Napoleónica, las tropas de los Tercios de Texas no llegaron a trasladarse a tierras americanas. En 1805, tras los desastres navales de San Vicente y Trafalgar, España pierde el dominio naval que había ostentado lo que, en la práctica, la imposibilita para navegar libremente entre Europa y América. A esto se unen motivos de índole política que llevó a que en 1808 siguieran estando aún en la península estos Tercios, cuya estructura era de cuatro batallones de infantería y cuatro escuadrones de caballería. Los batallones estaban compuestos por cuatro compañías cada uno y los escuadrones por tres, estando previsto completarlos a su llegada a América con personal autóctono de Nueva España.
Los Tercios de Infantería se encontraban repartidos por la provincia de Cádiz esperando el embarque cuando les sorprende el inicio de la Guerra de la Independencia, por lo que se incorporan inmediatamente al ejército de Andalucía al mando del teniente general don Francisco Javier Castaños Aragorri. Los de caballería, por el cotrario, se dedican mientras a patrullar la sierra entre Extremadura y La Mancha, para luchar contra los bandoleros, contra los contrabandistas o contra los franceses.
El personal de infantería reunido en un solo batallón, al mando de don Melchor de La Concha, se integra en la división del mariscal de campo don Antonio Malet Lignereull, Marqués de Coupigny, con un total de 436 hombres. Para tomar parte en combate son destacados a la vanguardia, al mando del brigadier don Francisco Venegas. Participan en la acción de Mengíbar el 16 de Julio, continúan hacia Bailén en su enfrentamiento contra los franceses.
En Bailén son colocados en vanguardia, en el collado de La Cruz Blanca, donde, ante el primer ataque francés, a las tres de la madrugada del 19 de Julio de 1808, se ven obligados a retroceder a los cerros llamados Zumacar Grande y Zumacar Chico, a la derecha del camino y del ala derecha española. Al amanecer de día 20 pasan a segunda línea, formados en columna, y estando sólo flanqueados a su derecha por el Regimiento de Órdenes Militares, a excepción de su Tercer Batallón, que se encontraba ubicado en el ala izquierda, en segunda línea. Delante de ellos se coloca una batería de seis piezas de artillería del calibre 8, en tres secciones de a dos al mando del capitán de artillería don Tomás Ximénez. A la izquierda de la batería se ubica el Primero de Voluntarios de Granada y tras ellos el Regimiento de Infantería de línea de La Reina, quedando estos últimos a la izquierda de los texanos.
La artillería española empieza su lucha contra la francesa, saliendo victoriosa gracias a la profesionalidad y técnica de sus componentes y por la diferencia de calibre. Lo mismo ocurre con los enfrentamientos nocturnos de ambas caballerías, chasseurs a cheval y caballería de Farnesio.
Fusilero del Tercio de Texas. 1808
Los franceses del 1º Batallón de la 4ª Legión de Reserva son conscientes de la imposibilidad de flanquear la línea española sin refuerzos, por lo que empiezan a acumular efectivos. Se incorporan la brigada Chabert al completo, la de caballería de Dupré y al menos cuatro piezas de la vanguardia y seis del grueso, la brigada Schramn con la de caballería de Privé, y por último, la brigada de Pannetier que completó el despliegue francés sobre las ocho de la mañana.
Los españoles a las cinco de la mañana habían ocupado el Haza Walona con el Regimiento de Infantería de línea de Jaén, la 2ª Compañía de Zapadores y un piquete de 30 a 70 jinetes del Regimiento de Caballería de España.
La 4ª Legión de Reserva vuelve al ataque sobre el Haza Walona, pero es rechazada por dos Compañías de Granaderos del Regimiento Jaén, que aumenta considerablemente la moral de las fuerzas españolas.
Reorganizados y con ayuda del 4º Suizo, la 4ª Legión de Reserva vuelve al ataque en columna, con apoyo de seis piezas ligeras y de la caballería a los flancos. Tras este nuevo fracaso, la brigada de caballería de Privé pasa al ataque, formada por el 1º Regimiento provisional de Dragones y detrás el 2º, cerrando el ala derecha el Escuadrón de Coraceros, siendo respectivamente 350, 500 y 150 sables, en total 1.000. Cruzan el monte bajo, llegan a la cima y cargan. A pesar de un inusual fuego de fusilería, por lo nutrido, alcanzan y destrozan a los batallones del Regimiento Jaén, capturándoles dos banderas. El coronel de Regimiento Jaén, don Antonio Moya, muerte al frente de su unidad, al igual que muchos de sus hombres. La compañía de zapadores debe retroceder al Cerrajón.
La brigada francesa de caballería pesada consigue derrotar totalmente al ala izquierda española, a cambio de perder su cohesión y el impulso, lo que, ante una reacción, que no contraataque, de un piquete de caballería de línea de España, trompeta incluido, deciden su retirada al ver que se les vienen encima el Regimiento de los Suizos de Reding nº 3, el Regimiento de Reding nº 2 y el Regimiento de Preux nº 6, con el apoyo del Regimiento de Infantería de la Reina.
A partir de ese momento la acción se vuelve hacia el otro flanco y hacia el centro y como prueba de ello en el parte de bajas al final de la batalla, los Tercios de Texas tienen dos heridos y trece extraviados —desertores o fugados—, lo que indica que no se vieron envueltos dentro del mayor fragor de la batalla.
Después de Bailén, el 10 de agosto, fueron desdoblados como Regimientos de Infantería Ligera, denominados 1º de Cazadores de Bailén, y 2º de Cazadores de Las Navas de Tolosa. Ambos, con la idea de completarlos hasta 1.200 hombres con recluta local. El 1º de Cazadores de Bailén estará el 14 de septiembre en Granada con un único batallón de seis compañías completasal mando del coronel don Francisco Pierrat.
El 29 de octubre se les vuelve a dividir en dos partes, la primera estará en la 4ª División La Peña, y la 2ª en la 3ª División Carvajal. La primera llega a Madrid el 2 de noviembre en su avance hacia el norte, llegando a Tarazona el 23 de noviembre y a Calatayud el 25; participarán en la acción de Santa Cruz de la Zarza (Toledo) el 3 de diciembre, debiendo retroceder por la provincia de Cuenca hostigados por las fuerzas francesas: el 7 de enero de 1809 pasarán por la capital, combatiendo el 12 de enero en Tribaldos y el 13 en Uclés, donde unos son muertos y otros prisioneros, como su propio coronel. Los pocos que quedan huyen a La Mancha llegando el 1 de marzo a Granátula, donde son incorporados al Regimiento de Infantería de Línea de Murcia.
En cuanto a la Caballería, no interviene en la campaña de Bailén, por encontrarse vigilando la frontera de Andalucía con Portugal y en tareas de inspección en Sierra Morena, contra bandoleros y patibularios. Tras esta campaña se unen al general Castaños en su lento avance hacia el norte. A esta unidad de caballería se la denomina con frecuencia como Cazadores de Caballería de Sevilla, debido a su lugar de acuartelamiento al iniciarse la guerra. El mando lo ostenta el sargento mayor don Juan Espinosa, procedente de los Tercios de Texas.
A su llegada a Navarra, combaten el 23 de noviembre en Tudela junto a la División Grimarest. Retroceden, combatiendo el 29 de noviembre en Bubierca, aunque un piquete de 22 hombres llega hasta Zaragoza y se integra en la Reunión de Caballería. El grueso del Tercio sigue en el sur, llegando el 5 de diciembre a Santorcaz y el 6 a Villarejo de Salvanés, en la provincia de Madrid, pasando por las tierras conquenses de Tórtola el 8 y el 12 por Cuenca capital.
El 12 de enero de 1809 se encuentran en Villarrubio (Cuenca) situados en el ala izquierda de la División Venegas frente a Uclés, población en la que, al día siguiente, se produce una cruenta batalla en la que presentan a 168 hombres y 131 caballos. Tras la derrota se retiran hasta llegar el día 24 a Chinchilla, en la provincia de Albacete.
El 23 de febrero se encuentran luchando en Ciudad Real; el 26 y el 27 de marzo están bajo el mando del general Urbina, conde de Cartaojal, quien poco después es sustituido por Venegas. En su recorrido hacia Extremadura pasan por Sevilla participando en el avance anglo-español contra el mariscal Víctor. Estarán presentes en el primer encuentro en Calera y Chozas (Toledo), haciendo retroceder a la brigada ligera de caballería francesa. Los días 27 y 28, luchan en la batalla de Talavera, encuadrados en la 1ª División de caballería Henestrosa. Al fracasar la campaña, permanecen en Extremadura, aunque combaten otra vez en Talavera y en Alcolea (Toledo).
Debido a la derrota de Ocaña y la posterior invasión de Andalucía, nuestros jinetes deben retroceder con la División Alburquerque, llegando a Cádiz y salvando a la ciudad in extremis.
El 15 de agosto siguen en Cádiz encuadrados en la División de caballería Whittinghan, contando con 426 hombres y 203 caballos, siguiendo el resto del año en la misma población.
En marzo de 1811 combaten en Plasenzuela (Cáceres) con unos 100 caballos, teniendo destacado un escuadrón en la brigada Peene-Villemeur. El 16 de mayo combate en La Albuera (Badajoz).
Se desconocen sus pasos hasta el 14 de septiembre en que son derrotados en Montijo (Badajoz) y ya en 1812 se encuentran en depósito del 5º ejército, conservando su nombre de Cazadores a Caballo de Sevilla. Siguen en depósito hasta que finalmente en 1815 llegan a Venezuela como Cazadores a Caballo del Rey.